Hace poco, Carmen os hablaba de varios de los trastornos de la conducta alimentaria más extendidos y conocidos en nuestras sociedad: la anorexia y la bulimia.
Me gustaría, en cambio, centrarme en otro trastorno, quizás menos conocido (en profundidad) y que, si imaginásemos un continuo en los trastornos alimentarios, podría situarse en el polo opuesto a la bulimia y anorexia: la vigorexia.